Pelansi es un orangután al que tuvieron que amputar una mano tras quedar enganchado a un cepo cerca de una plantación de aceite de palma en la localidad de Ketapang, situada en la parte indonesia de la isla de Borneo.
El primate pasó días sin agua y comida enganchado en la trampa y el daño que se causó en el brazo tratando de liberarse hasta que fué rescatado por un equipo de la organización International Animal Rescue (IAR), fué tal que se encontró en un estado que hizo a los veterinarios temer por su vida.
En estado salvaje, los orangutanes viven en los árboles, trepando troncos y saltando de rama en rama ayudados por la robustez de sus brazos -que tienen una fuerza hasta 18 veces mayor que la de un humano-, por lo que la pérdida de una mano se presentaba como una dificultad prácticamente insalvable.
Finalmente Pelansi tras recuperarse satisfactoriamente no fúe liberado en la zona donde había sido encontrado ya que esa selva ya no existe, porque en los nueve meses que duró su rehabilitación, ya había sido talada y convertida en una plantación de aceite de palma.
El principal causante de la merma en la población de orangutanes es la desforestación que causan las plantaciones de palma aceitera, un árbol procedente de África que consume grandes cantidades de agua, la tala indiscriminada de bosques y los incendios provocados con la finalidad de abrir paso a las explotaciones mineras.
IAR denuncia que estos primates están siendo empujados hacia la extinción amenazados por la caza, el tráfico ilegal de animales y la destrucción de la selva.
La increible história de Pelansi será la responsable de un documental español, dirigido por el asturiano Alejo Sabugo que retrata toda su lamentable situación y las dificultades que afrontan estos primates en Indonesia debido a la pérdida de hábitat y la caza furtiva.





















































